miércoles, 20 de enero de 2010

COMO HACER SILENCIO




El silencio
Una profesora. Entusiasmo y orden
Maria Gomis Bofill
A mediados de los 90, a punto de finalizar mis estudios de Filología Inglesa, hice el CAP (Curso de Aptitud Pedagógica). Consistía en una serie de clases teóricas y unas prácticas. De las sesiones teóricas recuerdo sólo una. La impartió un profesor de instituto de mediana edad, que se presentó en el aula advirtiéndonos de que no iba a dedicar las dos horas a hablarnos de metodología o darnos recetas porque, dijo, “todo lo que necesitáis saber se resume en dos palabras: entusiasmo y orden”.Este recuerdo me ha acompañado a lo largo de mis diez años como docente. Entusiasmo para contagiar a los alumnos las ganas de aprender, para llevarlos a donde tú quieres. Y orden, imprescindible para emprender ese viaje. El silencio es el elemento básico que hace posible el orden: silencio para empezar la clase, silencio para escuchar las instrucciones o propuestas del profesor, para escuchar las aportaciones de los compañeros, o sus preguntas, silencio para poder trabajar en equipo.¿Cómo conseguir que al entrar el profe los alumnos se percaten de su presencia y callen? La cosa tiene su miga. A veces la tuya es ya la tercera clase que tienen, o tal vez la última de la tarde. Y, no nos engañemos, entre clase y clase lo que ellos quieren es salir al pasillo, comentar el partido del domingo o los planes para el fin de semana y llegas tú empeñada en “aguarles la fiesta”. Hay multitud de técnicas para lograr nuestro primer propósito. Yo personalmente utilizo un timbre de recepción de hotel. A mis alumnos de 11-12 años (con los que hacemos “aprendizaje cooperativo”) les chifla y a mi me va de fábula. Me gusta sorprenderles, me divierte. Así que me presento en clase de 1º ESO con mi cesta de la compra con ruedas y dentro los libros de texto, el CD y algún que otro recurso (los fly swatters o matamoscas, memory games o crosswords) por si algo falla, los alumnos están especialmente inquietos o cansados y hay que echar mano del plan B. No sé si es la campana o la curiosidad por saber “qué-demonios-habrá-traído-la-teacher-hoy” pero cuando entro en el aula la expectación es, yo diría, grande. ¿Cómo mantener un clima de silencio a lo largo de los restantes 50 minutos? Estando muy atenta a cómo responde el grupo y dispuesta a cambiar de actividad en función del cansancio, los nervios o la lluvia. Busco la implicación de los propios alumnos. En cada clase de cooperative learning hay seis equipos de cuatro alumnos. Pues bien, cada alumno tiene un rol. Así, en cada clase hay seis language controlers (que insisten en que el equipo hable inglés), seis question commanders (interlocutores con el profesor), seis materials monitors (encargados del material) y seis fantásticos quiet captains que son los aliados perfectos del profe para lograr que haya un clima no de silencio absoluto pero sí ciertas garantías de silencio. 50 minutos de trabajo cooperativo son como hacer música: un diálogo en el que el silencio es muy importante. Dice el maestro Barenboim: “Tocar en una orquesta de manera inteligente significa que tienes que dar el máximo de ti, porque, si no, no aportas suficiente contribución a la colectividad, pero al mismo tiempo tienes que escuchar y oír a los otros instrumentos”.Entusiasmo ordenado, una combinación perfecta.






Consignas para hacer silencio

Consigna Nº 1
Abro una mano,abro la otra,cierro los ojos,abro la boca.
Cierro una mano,cierro la otra,abro los ojos,cierro la boca.

Consigna Nº 2
Tapa tapita Tapón.Cierro la boca Ya esta!

Consigna Nº 3
La lechuza, la lechuza Hace shhh, hace shhh. Todos calladitos Como la lechuza Que hace shhh, que hace shhh.

Consigna Nº 4
Un brochecito viene volando y a mi boquita ya va cerrando,pero un mosquito que anda por ahí,da vueltas y vueltas y no me deja oír.

Consigna Nº 5
Silencio, silencio,que viene Don Fulgencio,que sí, que no,que no se puede hablar

Consigna Nº 6
Levanto una mano, levanto la otra,me cruzo de brazos y cierro la boca

Consigna Nº 7
Rolla rolla desenrolla (lo hacemos con las manos)estiro estiro plaf plaf plaf (aplaudimos) (hacemos rolla grandes y chiquitos en voz baja)hasta lograr el silencio...
Consigna Nº 8Era un girasol, era un girasol que miraba al sol, que miraba al sol
lo trajo Julian, lo trajo Jjulian y ya lo verán y ya lo verán.
Pam pam pam ( lo cantamos así, al compás de las palmas y al final chistando)




Cotizaciones Del Silencio

El silencio es el estado de ser silencioso. Es la ausencia del sonido. Puede también ser pensado como Muteness, una denegación para hablar cuando está desesperado. El silencio es una carencia relativa o total del sonido. Es el período del tiempo en el cierre del reclutamiento formal cuando no hay comunicación entre los miembros potenciales y los miembros de la hermandad de mujeres. El silencio es de oro y en muchos casos se puede utilizar como los medios de demostrar su aversión u oposición de ideas.
Estas cotizaciones se pueden utilizar para destacar la importancia del silencio y cómo el silencio se puede utilizar en diversas situaciones como los medios de conseguir la justicia y en otras veces cómo el silencio conduce a una cierta injusticia en caso de que una cierta información no se divulgue. Estas cotizaciones también describen la energía del silencio y cómo puede ser utilizada para transportar emociones.





LA PEDAGOGÍA DEL SILENCIO

JUAN POMPONIO
Caracas, Venezuela



En nuestro sistema educativo, salvo las excepciones, nosotros estamos acostumbrados a exigir silencio, gritamos pidiendo silencio y algo que es mucho peor: amenazamos a los estudiantes para lograr ese silencio tan necesario para dar una clase. La eterna lucha cotidiana entre docentes y estudiantes desgasta, provoca el roce, la agresión mutua.

Alumnos de una escuela de Neiva (Colombia). Se mueven resortes invisibles, llega el autoconocimiento, el cerebro funciona desde otra frecuencia, surge la observación de sus planos emocionales, mentales y espirituales. Los estudiantes dejan de ser sólo un examen y una nota numérica para aprobar el año.

Lamentablemente, a través de semejantes métodos, el silencio que se logra es forzado, no surge desde la comprensión, entonces nunca podrá existir una verdadera comunicación. Se torna prácticamente imposible educar desde mentes que se encuentran perturbadas por el caos que funciona dentro de un aula.

La revelación ocurre cuando comenzamos a mostrar el valor del silencio desde la práctica con los estudiantes. La enseñanza del silencio en la educación es una herramienta poderosa para elevar el crecimiento interior del grupo.

El silencio, la meditación, la actitud contemplativa es el comienzo de la sabiduría. Y, cuando los estudiantes prueban el sabor del silencio, abren mundos de infinitas posibilidades, se contactan con una realidad interna de búsqueda,nace la reflexión, surgen cuestionamientos, aparece la comunión entre docentes y estudiantes desde el uso de la inteligencia. Se enciende la llama que, una vez prendida, no se apaga jamás.

El silencio dentro del aula engendra una energía refrescante, renovadora. Los estudiantes experimentan sensaciones profundas, a cada uno se les revelarán misterios que sólo desde ese lugar puede indagarse. Se mueven resortes invisibles, llega el autoconocimiento, el cerebro funciona desde otra frecuencia, surge la observación de sus planos emocionales, mentales y espirituales. Los estudiantes dejan de ser sólo un examen y una nota numérica para aprobar el año.
Como dije anteriormente, el silencio es el comienzo de la sabiduría. Al movernos desde ese espacio aparece el amor. La sabiduría es amor. Un sistema educativo basado en esta premisa fundamental, eleva e inspira a los alumnos para que comiencen a estudiar, porque les prende la llama del conocimiento, ya no lo hacen por una simple nota para aprobar una determinada materia. Estudian porque es una cuestión de crecimiento personal. Nadie les impone nada. El docente sólo será su guía.
Nosotros, como parte de una sociedad que se encuentra bastante complicada en diferentes niveles, tenemos que asumir el compromiso de transformarnos y así lograrlo con la educación. El cambio comienza por uno mismo. Al crecer como seres humanos, lo haremos hacia una vida en mayor equilibrio. Realidad que no se ve reflejada en el sistema educativo actual.
Es importante aprender matemáticas, indagar sobre la historia, saber de geografía, comprender la literatura y demás materias que se imparten en las escuelas, pero si nos quedamos trabajando desde esa porción, nuestra enseñanza será incompleta.
La práctica cotidiana del silencio no sólo transformará a los estudiantes, también lo hará con los docentes porque ellos se encuentran en la misma realidad. Elevará el nivel del pensamiento del aula, acrecentará la comprensión emocional y dará equilibrio en la parte espiritual.
En tantos años de experiencias de silencio en diferentes escuelas y universidades de América del Sur, he comprobado la necesidad imperiosa que tiene la educación por un atisbo de paz. Estudiantes y docentes se encuentran en el mismo barco. Durante las meditaciones he visto toda clase de reacciones. Se presentaron algunos casos de llanto donde los adolescentes manifestaban sus angustias, intentos de suicidio, problemas familiares, y muchos expresaban la sensación de paz que los abarcaba. ¿Nos ocupamos de estos niños y adolescentes o sólo nos interesa aprobar y aplazar sus exámenes?
Tenemos una ardua tarea si queremos educar - además de ingenieros, médicos o arquitectos, por nombrar algunas profesiones -a verdaderos seres humanos que puedan enfrentarse al sistema con herramientas poderosas que surgirán del conocimiento propio. La práctica del silencio es uno de los caminos.








2 comentarios:

  1. Gracias por publicar esa nota sobre la PEDAGOGÍA DEL SILENCIO.

    Reciban un abrazo de luz

    Juan Pomponio

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